Primeros pasos hacia la restauración de las montañas de Boruca.

Progreso del programa Restoration Stewards para el ecosistema de montaña.

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Marlon Webb

Como parte del programa Restoration Stewards, hemos dividido el “Proyecto de Bosque para Nacer Agua” en cuatro etapas principales: planificación, desarrollo de capacidades, implementación y monitoreo. Si bien ha tenido algunos retrocesos debido a los procesos burocráticos asociados a la recepción de fondos internacionales en Costa Rica y debido a la pandemia de COVID-19, el progreso ha sido lento pero constante.

A lo largo de estos meses, hemos buscado planificar los sitios de intervención en el ámbito comunitario de la Asociación de Mujeres Indígenas Ecoculturales de Sóˇ Cagrú de Boruca, mientras se diseñan las intervenciones y todos los procesos requeridos, como el marcaje de sitios y la selección de especies. También hemos tenido como objetivo aumentar la capacidad de las familias aliadas en tres temas: restauración ecológica, producción de viveros y seguimiento de intervenciones. Además, buscamos generar las capacidades necesarias para la producción de plántulas requeridas para los procesos de restauración del paisaje forestal. Como resultado, nos hemos enfocado en la construcción de un vivero que pueda producir plántulas nativas para uso agrícola. Estas plántulas se sembrarán en las tierras de los miembros de Sóˇ Cagrú.

Visita al campo con miembros de Sóˇ Cagrú.

Esperamos iniciar la siembra de árboles bajo la metodología de nucleación en áreas protección de la quebrada Venado, que pasa por la finca comunitaria de Sóˇ Cagrú. Nuestro objetivo es monitorear y mantener este sitio regularmente durante un año para asegurar su buen desarrollo. También se diseñará la parcela demostrativa agroforestal, que servirá para enseñar esta metodología a más personas de la comunidad.

En marzo recorrimos la comunidad y acompañamos a miembros de Sóˇ Cagrú en una visita a las tierras que están previstas para la intervención. Esta vez, el objetivo principal fue comprender mejor cómo el grupo desea usar el terreno e identificar las características del espacio relevante. Se definió el sitio del vivero, se compartieron ideas para su diseño y se discutieron las especies deseables para la producción. Además, visitamos a Don Teodoro en su finca para conocer su opinión sobre la conservación y el uso sostenible del bosque, conocer qué especies consideraba importantes e identificar los procesos de producción que utiliza.

La planificación del voluntariado también se llevó a cabo en abril. Participaron un total de 25 personas, principalmente jóvenes, quienes recibieron los servicios de hospedaje y alimentación brindados por Sóˇ Cagrú, así como charlas demostrativas que les permitieron conocer la cultura indígena Bruncajc. Durante su estadía, compartieron espacios ambientales, culturales y educativos con miembros de Diwo y Sóˇ Cagrú, siguiendo todos los protocolos de COVID. Además, trabajaron en el traslado de materiales y la construcción del vivero.

Fue un día agotador. Hicimos nuestro mejor esfuerzo subiendo y bajando la montaña, resistiendo el sol y el calor, pero nada de esto nos detuvo. Nuestra voluntad era más fuerte. Teníamos un objetivo que alcanzar y cada uno de nosotros estaba dispuesto a llevarlo a cabo. La magia de la comunidad y la naturaleza nos dio fuerzas, visitar el río y la cascada después de un día de trabajo fue reconfortante, y la deliciosa comida preparada por las mujeres Sóˇ Cagrú nos dio tanta energía que nada nos detuvo y el trabajo en equipo siempre estuvo presente.

Estos procesos reafirman que la restauración debe realizarse en conjunto. Debe ser un proceso entre conocimientos técnicos, metodologías, financiamiento, ecosistemas, comunidad, cultura y, sobre todo, personas que sueñan con crear un mundo mejor. Todos tenemos algo que aportar y el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas es el momento. El informe del IPCC nos dice que no queda tiempo y que debemos actuar ahora. Iniciativas como la nuestra no serían posibles sin la implicación de todos los participantes que aportan su contribución al bien común.

Primer voluntario 2021, Programa de Restoration Stewards, ecosistema de montaña.

Marlon Webb

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Under the banner of Generation Restoration, the Youth in Landscapes Initiative (YIL) and the Global Landscapes Forum (GLF) launched the Restoration Stewards program in 2020 to support and highlight the work of six young restoration practitioners and their teams, dubbed ‘Restoration Stewards’. The year-long program provides funding, mentorship, and training to deepen the impact of these projects.
In 2021, the Restoration Stewards and their teams will be supported to further develop their project and will become ambassadors at both global and local levels. Globally, the Restoration Stewards will share their journey in a series of vlogs and blogs documenting their stories of inspiration and challenges. Locally, they will spark a restoration movement, creating pathways to connect, share, learn, and act for more sustainable landscapes.